Contribuir en un Servicio


Hechos 2:45  y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.


Cuando Cristo captura el corazón, no puede dejar de amar y servir a lo que Dios ama y se preocupa: Los necesitados, los marginados, a los quebrantados, los enfermos, las viudas. Nos encontramos con estas personas en todos los ámbitos de la vida.
En virtud de nuestra adoración, nuestro estudio, y nuestra relaciones en la comunidad, que estamos facultados a salir mas allá de nuestras cuatros paredes. A medida que crecemos en Cristo, que cada vez queremos lo que Dios quiere. Vamos a tomar conciencia de que nuestro propósito no debe ser sobre nuestra vidas y nuestras necesidades, sino para ser sobre el plan y propósito de Dio la extensión de su Reino en todo el mundo.
Nos involucramos en el servicio, no como un deber o una obligación moral, sino un profundo sentido de humildad y gratitud hacia Dios por haber redimido nuestra propia vida pecaminosa. Queremos ser y hacer como hizo Jesucristo.